De la pluma de Mario Conde, y a mucha honra

¿Qué fregados es esto?

'Pokémonear': verb. 1) acción y efecto de hacer algo relacionado con o relativo a Pokémon; 2) acción y efecto de cumplir una adicción a "Pokémon" como si de un psicotrópico se tratase; 3) perder el tiempo en actividades relacionadas a Pokémon.
Artículos de interés para el entrenador Pokémon novato y veterano. Chistes, reseñas, historia pokémon, datos curiosos, lo que se me ocurra.
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Don't speak spanish? No problemo!

jueves, 5 de enero de 2012

Los 15 pokémon más - Rudos

Hoy, cinco de enero, ese genial bastardo llamado Marilyn Manson cumple 42 años. Oyendo sus rolas y haciendo el conteo para hoy, me di cuenta que peleando con mi buneary sentía que algo no cuadraba, pero cuando he usado a steelix la cosa ha cambiado. Así que para llevar al otro extremo el anterior “Los 15 pokémon más”, esta entrada la dedico a los Rudos.
Aquí cuenta el pokémon grande, el de actitud retadora, el que no se anda con mamadas y puede vencer igual de un madrazo que sentándose sobre el oponente. Entiendan esto, hay pokémon que se ven cool, los que tienen actitud, los que se ven malos, los que tienen estilo; pero aquí van las complexiones robustas, los pesos pesados de la arena.


De nuevo, definición RAE:


rudo, da.
(Del lat. rudis).
1. adj. Tosco, sin pulimento, naturalmente basto.
2. adj. Que no se ajusta a las reglas del arte.
3. adj. Dicho de una persona: Que tiene gran dificultad para percibir o aprender lo que estudia.
4. adj. Descortés, áspero, grosero.
5. adj. Riguroso, violento, impetuoso.


Y claro, ya sé que no va a faltar el que comente “te faltó fulano”. No gente, no “me faltó”. Cuando haces un conteo de 15 no es que te falten, es que quedaron del 16 pa’ arriba, no se traumen. Uso un sistema muy avanzado llamado “Pokémetro diferencial multifacultativo” cuya ecuación explicaría, pero en lugar de números, ¡pasemos a ver a los badass!
(NOTA: Antes de leer, ve a tu reproductor de Youtube y busca tu canción de Marilyn Manson favorita. Mis tres recomendaciones son Rock is Dead, Arma-goddamn-motherf**kin-geddon y Antichrist superstar. No te hagas buey, ve a Youtube. Ahora sí, puedes leer.)



15.- Exploud

Si bien no es muy grande, ser un sistema sorround de 5.1 canales con doble woofer de 1000 hertz ambulante construido para la batalla, le gana un lugar en esta cuenta regresiva. Pasa de ser un pazguato loudred al pokémon que no debe faltar en el inventario de ningún metalero.








14.- Nidoking
Fue el primer pokémon genuinamente macho. Pasaba de ser un conejito que podía causar urticaria a una máquina demoledora ponzoñosa. Y con un cuerno. Bastaba escuchar su rugido en Pokémon Stadium para saber que la cosa iba en serio, no por nada era uno de los pokémon fuertes de Giovanni.
Una mezcla de tierra y veneno, fue un pionero de las mezclas convenientes de tipo. Hasta era difícil entender que evolucionara con piedra lunar.




13.- Emboar

Si por algo brilla la quinta generación es porque cada vez se ha alejado más de esas pequeñas criaturas que formaban la esencia de los monstruos de bolsillo, generando una serie de máquinas de combate que en algunos casos es desafortunada y en otros, como éste, da en el clavo.
El pokémon inicial de fuego pasa del chanchito simpático a un marrano patea traseros que sigue la tradición (dos generaciones arriba de él) de combinar el poder de los puños con el del fuego. La mejor advertencia para tu oponente es ver cómo levanta el polvo al salir de la pokébola.





12.- Aggron
Los Pokémon de acero llegaron en la segunda generación, y en la tercera no se perdió el tiempo para explotar a los pokémon de este tipo. De esa serie de pokémon que andan sobre sus patas traseras causando temblores a cada paso, un exoesqueleto metálico sobre una carne pétrea y un rugido que cimbra las cuevas por donde pasa, aggron es La elección para el amante del metal pesado en toda la extensión de la palabra.
Lástima que su doble dureza le haga doblemente débil frente a los peleadores.




11.- Rhyperior

Si rhydon ya era un Salomon Grundy, rhyperior llegó como un André el Gigante (si no entienden la comparación, les falta culturita de lucha libre, chavos). Una coraza de piedra sobre la piel de roca ya sólida, el doble de tamaño de su predecesor, un cuerno con función de torno del tamaño de un brazo y codos que te advierten que lo mejor es evitar los reveces. Rhyperior hace honor a su nombre y demuestra otra vez que las terceras partes no tienen que ser necesariamente malas.






10.- Excadrill
Es pequeño y es un topo, pero si en The expendables aceptaron a Jet Li, el top ten puede empezar con este cabronzuelo. Picos en la espalda, picos en cada mano, capaz de volverse todo él un torno puntiagudo, de nuevo el elemento metal propone un integrante digno de este grupo de bastardos sin pokébola.
Por cierto, a todos los que hicieron el chiste de que el temblor del pasado diez de diciembre fue por su excadrill: ja ja mal chiste.




09.- Blastoise

¡Primera generación rules! Mucho se ha hablado de que nada como los primeros tres iniciales. Realmente me han gustado todos (aunque treecko me perturba un poco), pero este no tiene abuela. Es una tortuga gigante que oscila entre el tipo grande buen rollo y un arma de contención antimotines. ¡Por favor, gente, tiene cañones en la espalda! Hidro cañones.
Un caparazón que no precisaba del metal para ser resistente, fácilmente se intuye que puede soportar varios embistes sin causarle a su dueño ni una jaqueca. La simplicidad al servicio de la rudeza, yo lo pondría como el Schwarzenneger del grupo.





08.- Steelix
Onix ya era supremo, en cuanto supimos que su piel se endurecía al punto de brillar, buscamos como desesperados un Abrigo de metal (los steelix salvajes no aparecieron hasta la cuarta generación).
Una serpiente de hierro con púas a lo largo de su cuerpo segmentado, ojos pequeños y mezquinos en unas cuencas alargadas y profundas, dientes romos en una inquietante sonrisa permanente, su aspecto sobrepasa sus capacidades de pelea, pero aún así su alta defensa y su resistencia a las tormentas de arena lo vuelven un trasero duro de patear.






07.- Conkeldurr

Fue una difícil decisión entre él y su predecesor machamp, pero éste último tiene la mala costumbre de sonreír demasiado (eso lo dejó en el lugar 16, lástima), además de que parece luchador de la WWF (asco), mientras que conkeldurr se acerca más a nuestra tradicional y bien fundada AAA.
Malencarado, con barba, y carga unos pilares para romper madres; totalmente antiestético, definitivamente es todo un Stalone.








06.- Metagross
Y yo había pensado que ningún psíquico entraría en un conteo de rudeza, pero no hay que dejar de lado ese loado equipo de Steven (al que le diga Máximo Peñas le rompo el orto). De nuevo el elemento ganador del metal domina, pero mezclado con uno de los tipos más requeridos.
Imaginen un tanque todo-terreno con la habilidad de convocar meteoros y que además puede levitar cuando la ocasión lo requiera; cuatro cerebros unidos por un campo magnético y telepático para formar a uno de los pokémon más duros de roer.







05.- Magmortar

Fue un duro debate entre éste y la otra evolución del dúo de los puños, pero de nuevo, hay que tener algo similar a armas de fuego para formar este grupo de élite destructor, y los cables de electivire nada podían hacer contra las bazookas de magmortar.
El pato frentón y tosco sigue dominando entre los pokémon de fuego (de por sí ya bastante rudos) y con su vientre de caldera se aseguró entre los más dañinos. Basta recordar que uno de los puntos fuertes de Flint en pokémon platino (el que le diga Fausto… ya saben) es el lanzallamas de su magmortar. Una caldera con cara de pato, ¡lloren, maricas!








04.- Garchomp
Alguien saca en alto a los dragones como tipos rudos. La mayoría tienen más estilo y fuerza que actitud, el mismo garchomp tiene más pinta de alien que de depredador, pero el dolor de cabeza que a muchos les hace pasar le valen su lugar entre los más cercanos a la rudeza.
No se arrodilla como salamence y tiene toda la actitud de rockstar: pinchos por todos lados, mezcla de colores cálidos y oscuros y se le ve siempre cerca de una rubia que se cae de buena en su funda de cuero negro. Como para gritarle “¡garchomp, quiero un hijo tuyo!” Uno shiny.







03.- Tyranitar

El conteo regresivo se acaba y no podía terminar sin sus satánicas majestades del tipo oscuridad. Pionero de pioneros de los pokémon sombríos, la antítesis de dragonite apareció para llenar el pokédex de la segunda generación con otra especie que lograba su fase final después del nivel 50.
El larvitar comepiedras parodiaba a metapod y kakuna antes de volverse en la mascota perfecta del rock punketo: tyranitar se mueve a paso lento y decidido abriéndose camino entre las melenas que se agitan.
Roca y oscuridad con un aire de godzilla, en Pokémon stadium 2 había que temer de los entrenadores que lo llevaban en el equipo, pues no le pide nada a los pokémon legendarios. Una máquina para demoler pokémon en serie. Nada como poner a pelear a estas bellezas contra pokémon normales, que en términos de rudeza, terminan siendo los más maricas.








02.- Gigalith

El mismo caso entre conkeldurr y machamp, gigalith se impuso sobre golem aunque en esencia sean “compadres”. Pero hay que ser contundentes, y un monstruo que no sabes dónde tiene la boca es siempre más impactante. Le da esa apariencia del tipo callado.
Varios pilares de piedra se unen al modo de metagross y se conectan entre sí creando cristales minerales color escarlata, con un peso y tamaño imponentes que justifican su elevada puntuación de ataque, gigalith es indispensable en el inventario de quien quiera enfrentar a su enemigo con intimidación psicológica.
Su nombre mismo significa “enorme monolito”, un objeto para venerar y temer. Nos recuerda que la esencia del “metal” es y siempre ha sido el “rock”. Lleva este pokémon contigo si quieres que los sismógrafos lleven tu registro de batallas.








01.- Groudon

Nada más rudo que un monstruo que represente a la fuerza de la tierra misma. Una cosa es causar un terremoto y otra “ser” el terremoto, ser el desastre natural, la grieta y el volcán.
Verlo respirar en los sprite de Negro y Blanco es saber que la cosa es seria, con su elevado nivel de ataque y su resistencia térrea asegura mandar a dos o tres enemigos al Walhalla antes de tener que descansar.
Entre todos los pokémon legendarios, que los hay muchos poderosos, rápidos, fuertes, bestiales y malignos, groudon se gana el primer puesto entre ellos y en toda esta enumeración por defender el título con garras y colmillos, más que con habilidades.
Es un tanque enviado por la misma naturaleza para castigar a la tierra, ¿qué más quieren? No por nada es la representación en el mundo pokémon de Behemoth (y si no saben quién es, de nuevo, culturita, gente). ¡Tiemblen, perras!



Pues ahí quedó el conteo, es lo que marcó el “Pokémetro” ajustado en rudeza. Espero que les guste esta revisión (o de menos las ilustraciones) y que dejen sus comentarios, compartan el blog y opinen y así demás.


Como verán nuestro contador pasó rápidamente de las mil visitas que pedía hace dos semanas a ser ya más de dos mil.


A Juaniito Barrera y Raúl RM dedico este post (saluden, bandera) porque acá andan leyendo estos pininos, además de enviar por ahí (espero lo lean) un saludo a la revista E L L E pokémon, la otra única publicación que he visto que se toma este hobby en serio.


Les dejo acá a la derecha dos encuestas que espero respondan con preguntas que a todos nos interesa, y pues ya saben lo que se ofrezca esta el correo del blog pokemoneando@gmail.com, a mi Facebook (Don Pepe Zorrillo) o al Twitter de @perroconde.


¡Hasta la siguiente entrega, pokemoneros!



-Conde


lunes, 2 de enero de 2012

Historia Pokémon III - La segunda generación


Enero 2001.
Siguiendo la línea del año pasado, obtuve como regalo la maravillosa pokédex sacada al mercado por Hasbro (líder de juguetes en América y que sacó varios artículos porquería de pokémon) y Tiger Electrónics, además de un disco con emuladores de juego.
Con ese disco fue mi primera experiencia con el TCG para Game Boy color, un juego de las mismas TCG para PC… y un juego que estaba en versión beta, con algunos textos traducidos y otros en japonés.
Tenía en mis manos (y lástima que no recuerdo dónde está el pinche disco) una de las primeras versiones beta de pokémon gold que llegaron al continente antes de que siquiera anunciaran las versiones —y mucho antes de que existieran los programas descargables por Internet.
Desde el primer episodio de la serie se nos había avisado que no todo quedaría en los 151 que conocíamos. Los que llamábamos pokémon “secretos” empezaban a salir a raudales. Recuerdo incluso pokémones apócrifos (para el inicio del siglo XXI la difusión del ánime y el manga era tremendamente escasa comparada con nuestros días, cualquier podía fácilmente tomar al personaje de una serie japonesa desconocida y hacerlo pasar por un pokémon).
Donphan, Snubull y Marill en la primera película y en la serie… un pájaro dorado gigante que volaba hacia el arcoiris.

¡Metal! (6)
Eso era el año dos mil en América, pero los nipones ya tenían muy en claro lo que estaba pasando. Como dije en el anterior “Historia Pokémon”, desde que se terminó el desarrollo de las primeras versiones de pokémon, todos los esfuerzos se concentraron en llegar a Kin y Gin (oro y plata). De hecho, Tsunekazu Ishihara había desarrollado todo en pro de estas dos versiones.
Se programo que las versiones Kin y Gin salieran al mercado en 1998, al mismo tiempo que iría finalizando la serie (yo quería que mataran a Ash… o al menos que sus pokémon lo regalaran a otro equipo, pa’ que viera lo que se siente).
Pero por angas o por mangas (jaja, mangas en Japón) Tajiri retrasó el proceso, gracias a lo cual tenemos la edición especial de Pikachu. En fin, la llamada generación del metal llegó al mercado el 21 de noviembre de 1999 y arrasó. De verdad que arrasó, más de lo que creían.
Los manejos mercadotécnicos de Ishihara funcionaron tan bien que vendieron millones de copias en menos del tiempo estimado y Nintendo Of América no tardó en requerir su pieza del pastel, los fanáticos ya nos habíamos enterado que del otro lado del mundo gozaban las mieles de los nuevos monstruos.

The Pokémon Company

Era demasiado tarde para que Ishihara se bajara de un tren que había acelerado más de lo que nunca había creído.
Había dado demasiados permisos para productos de pokémon, y Game Freak ya no se daba abasto para atenderlos todos (después de todo, más que una compañía de ventas, es una compañía de programación y eran escasos cuatro programadores). Entonces apoyados por el presidente Iwata (presidente de Nintendo, no de Japón, ahí ni presidente hay) que coordinó todas las compañías que le habían metido cucharazo a pokémon, es que se funda en el año 2000 The Pokémon Company (antes, Pokémon Ltd.)
Compruébenlo ustedes mismos, si tienen una caja de primera o segunda generación, en algún lugar y en letras muy chiquitas aparece Pokémon Ltd. (Game Freak tiene más poder). Pero las cajas de tercera generación ya salen bajo el sello de The Pokémon Company.

La Caja
Haciendo lo mismo que en artículo anterior, les haré un dibujo mental de dónde venían estos monitos.
Mi padre me regaló la versión dorada cuando… ni siquiera me acuerdo por qué. Me despertó de un portazo y me aventó el juego en una bolsa negra, algo que le había ido bien en el trabajo, no sé, pero atinó con un buen regalo. Bonito domingo.
La verdad, pokémon siempre se ha llevado un premio a las cajas más bonitas. Después de ver la primera generación con los Sugimori’s Art y que tanto el pokémon como la caja parezcan pintados de acuarela, las versiones metálicas llegaron a América en cajas brillantes. Tal cual, las cajas brillaban en oro o plata, según el caso, con una espiral muy tenue del color de la versión opuesta y en primer plano la mascota del juego igual en arte de acuarela. Lo moderno y lo rústico hacen un contraste muy bonito.
Del lado iszquierdo, el enorme letrero de Game Boy era sustituido por Game Boy Color y en donde indica qué versión es, se esgrime un logotipo creado para estos juegos, la conocida GS.
El misterioso pájaro dorado, Ho-oh apadrina la cara de la versión Oro, mientras un hasta entonces desconocido Lugia aletea en sentido contrario en la versión Plata. En la tapa superior hay un hoothoot y en la izquierda, slowking y elekid (los tres fueron de los primeros que se dieron a conocer en cuanto los primeros embarques llegaron al continente).
De nuevo, siempre he jugado en inglés, así que traduzco los puntitos éstos del reverso de la caja.

  • ¡Docenas de pokémon nunca antes vistos! Encuentra nuevas evoluciones para algunos pokémon familiares y descubre muchas nuevas especias. Tu pokédex incluso revelará los géneros de algunos Pokémon.
  • ¡Todo un mundo nuevo! Explora Johto, donde hay nuevos líderes de gimnasio a derrotar y ocho nuevas medallas que ganar.
  • ¡Dos nuevos tipos! Presentando los Pokémon tipo Oscuridad y Acero.
  • ¡Intercambia con las versiones Plata, Rojo, Azul y Amarillo para atraparlos a todos! (Requiere el Game Link Cable, vendido por separado. Nuevos pokémon no pueden ser cambiados de vuelta a las versiones Rojo, Azul o Amarillo. No compatible con Pokémon Stadium.)
  • ¡Compatible con Pokémon Pikachu 2 GS!


¿Huh? Tu juego de Pokémon está evolucionando
Lo más sorprendente que se introdujo fue el reloj interno en el Poké Gear (el primero de una serie de aparatitos que el entrenador lleva en la muñeca). Al inicio del juego te pedían acomodar el día, hora y horario de verano o invierno, según el caso, ya que ese reloj se cambiaba solo (yo acomodaba mis relojes con el de mi versión oro).
El Poké Gear tenía cuatro funciones básicas: reloj, mapa de Johto y Kanto, una radio (con tres míseras estaciones por región) y un celular al que te llamaban a cada rato tu jefa para decirte que se había gastado tu varo (a veces te compraba algo), tus cuates para platicarte su patética y aburrida vida (una que otra vez para pelear) y la mejor llamada era la de algún entrenador que había visto en alguna ruta una manda de pokémon raro.
Lo primero que saltaba a la vista era el color. Mientras que en Pokémon Yellow, ya desarrollado para Game Boy Color, cada pueblo era todo de un color, aquí ya había diferencia de color entre el piso, las casas, el techo, los árboles, hasta se oscurecía por la noche. Es decir, todo era del color que debía de ser. Tu mismo monito tenía la cara rosada y la ropa roja, diferencia pequeña pero notable.
Para los que vivimos la transición del juego de Game Boy a Game Boy Color fue una sensación orgásmica. Los pokémon ya tenían distintos colores en el mismo sprite y el pokémon que estaba de tu lado ya no era una mancha de pixeles inmensos, sino la espalda bien detallada de tu monstruo.
El modo de juego no cambió, excepto por el botón Select, al que ahora podías ponerle la caña y la bicicleta, además ésta última no desaparecía cuando entrabas a una caseta por cambio de ruta o pueblo, y la música volvía a la normalidad al cambiar de ruta.
Además aquí el uso de HM (o MO para los huevones que juegan en español) se facilitó, nada más te acercas a las cosas, aprietas A y te preguntan si quieres usarla. Eso no había en la primera.
Cuando vencías a los ocho líderes de gimnasio, te mandaban a cruzar el lago cerca de tu pueblo natal y, ¡ta-rá!, bienvenidos a Kanto, donde verías a todos los viejos conocidos con equipos súper hinchados, y los pueblos que tanto queríamos en nuevas y mejoradas gráficas.
Además, corría el rumor de que el monito que habías usado en las versiones anteriores (tres años atrás) se había vuelto loco de poder y vivía de ermitaño en una cueva rodeado de los pokémones más poderosos del mapa.
Cada que vences a Rojo hay que esperar a la siguiente semana a que se le pase el coraje y acepte pelear otra vez.

¿Cristállica?
Pues siguiendo la línea de la generación anterior, dos versiones ya sonaban como algo cojito.
Entonces tomaron todo lo que podrían meterle a las versiones metálicas y sacaron la versión Cristal. Esa fue la edición especial, con Suicune por mascota (¡eh, el público enloquece!).
Fue una versión pionera de muchas cosas a las que ahora estamos acostumbrados. Primero, el cartelito que te indica en qué ciudad o ruta estás empezó a aparecer. El tutor de movimientos y la torre de batalla vieron su primera versión aquí (y la verdad, no les prestamos tanta atención).
Pero lo mejor de todo, ¡los pokémon se movían! Una animación más básica que las .gif nos hacía dar de brincos cada que salía un nuevo pokémon. Además de que ya se empezaba a tomar en cuenta a las jugadoras. Justamente, la representante del juego es la chica de colitas llamada “Crystal” (la cual no es la misma chica de los remake HeartGold y SoulSilver, ésa se llama Soul).
En la primer producción de la versión japonesa, te regalaban un ítem (también era el inicio de esta molestísima costumbre) llamado GS Ball, esa pokébola rara ibas y la incertabas en el santuario del bosque Ilex. ¡Voilá!, Celebi aparecía listo para ser capturado.
Fuera de eso, no hay glitch para atrapar al llamado “Mew de la segunda generación”. Claro, Celebi nunca causó tanto revuelo, pero ayudó a fundar la tradición de que por generación habría un pokémon que sólo se obtendría por eventos oficiales de Nintendo. Bastardos.

¿Y a luego?
Pues aquí la puerca torció el rabo, porque como les digo que todo ganó fama y popularidad, pues se explotó el nombre de pokémon en un chingo (literal) de productos. Pero me enfoco (como siempre lo haré) en los videojuegos.

* Pokémon Puzzle Challenge.
De la interminable saga de juegos derivados del Tetris (más concretamente, del estilo de juego propuesto en Dr. Mario, para Game Boy Ladrillo). Aquí ya aparecen los pokémon de la segunda generación. Tiene distintas modalidades de juego. Tuvo un éxito medianon. Le hicieron más caso a su gemelito del Nintendo 64.




* Pokémon Puzzle League. 
Con un menú muy similar al Pokémon Stadium. Acá nos trasladan a la Puzzle Village para tener distintos enfrentamientos contra la conocida liga pokémon. Si no estás familiarizado con estos puzzles, haz de cuenta que es como jugar tetris contra alguien más. Si haces un combo al borrar muchos cuadritos, castigan a tu oponente y le dejan caer más cuadritos, lo mismo te puede hacer él a ti. Gana el que siga en pie cuando al otro le llenen el buche de piedritas.
Están coquetos, y aguas, pueden volverse muy adictivos. Justo por esto es que no entiendo por qué tuvo más fama la versión casera que la de consola portátil.


* Hey You, Pikachu!
Para verdaderos fanáticos, y lo digo porque muy divertido no es, pero sí te hace chillar. Te diré por qué. El juego inicia con que el Proffesor Oak (que aparentemente nunca tiene algo que hacer) inventó un micrófono para hablar con los pokémon (ése micrófono era un aparato que te vendían con el juego y era indispensable para jugar). Entonces lo probabas con un pikachu salvaje que encontrabas y debías ganarte su confianza hablando con él. Hasta llegaba a repetir algunas palabras que le enseñabas, claro, todo en inglés.
Pero al día 365 debías liberarlo tras varias veces de decir “Goodbye” (era como ese episodio del que no hablaremos porque todos chillamos). Lo cagado: si dices “Playstation” al micrófono, el pikachu se encabrona. ¿Rivalidad?

* Súper Smash Bros.
No hablaré más de él sólo porque no es un juego principal de pokémon, pero sí ha dejado que la franquicia participe bien y bonito, así que vale la pena mencionarlo. Además, me encanta que nunca nadie sabe qué chingados está pasando a media pelea.



* Pokémon Stadium 2.
Gloria de glorias. Todos los que estábamos decepcionados por no jugar nuestras versiones metálicas en el 64 sabíamos que no nos dejarían así. Cuando la revista Club Nintendo anunció su salida supimos que había un Dios y que le gusta jugar pokémon.
Incluye todo lo de su primera versión, excepto el salón de la fama. Cambia las modalidades de las copas, además de un campeonato especial donde sí te ponen a prueba, pues te dan pokémon elegidos al azar (quiero verlos ganar ahí, peleles que imponen sus “reglas” para ganar). Agregan también una escuela pokémon (muy completa, me gradué con honores) y más minijuegos con los que yo y mis valedores hemos pasado horas de competencia.
El Castillo de Líderes de Gimnasio es una de las pruebas más largas porque incluye, obviamente, los líderes de las dos regiones, la Élite Four y Lance. Sólo que aquí ya no hay algo parecido como el Vs. Mewtwo del primer Stadium, pero sí hay un Round 2.


Otras curiosidades

  • Se empieza a implementar que los pokémon legendarios tengan un ataque especial para ellos, Fuegosagrado para Ho-oh y Aerochorro para Lugia.
  • Los juegos tienen un glitch de clonación que, aunque no deja de ser inseguro, es más certero que en la primera generación.
  • De todas las sagas donde hay parejas de versiones, sólo en Oro y Plata los sprite de todos los pokémon son diferentes entre sí.
  • En lugar de Gotta catch ‘em all! la leyenda en las cajas es Gotta catch even more! (atrapa aún más).
  • No se agregaron pokémon fósiles.
  • Es la generación que menos dragones y fantasmas agregó, uno de cada uno (kingdra y misdreavus).
  • Los pokémon empezaron a tener sexo (yei).
  • Aparecen los huevos de pokémon.
  • A partir de esta generación aparece la pokébolita en el nombre del pokémon salvaje que te indica si ya lo atrapaste o no (por eso en la primera generación solemos tener tantas nidorinas o nidorinos).
  • Los pokémon empezaron a sujetar ítems.
  • El último entrenador a vencer es Red. Los pokémon más fuertes que enfrentas son su pikachu (nv. 81) y una de las dos aves legendarias (nv. 70, en cristal nv. 60).
  • Curiosamente, la mascota legendaria de cada versión es más débil que el ave de la versión contraria (si juegas Gold, Ho-oh aparece al nv. 40, Lugia al 70 y viceversa).
  • Es la generación que menos pokémon ha incluido (100).
  • Aparecen los pokémon errantes (los perros legendarios).
  • La amistad se usa para evolucionar pokémon y para ataques.
  • Aparece un nuevo estado temporal, “enamorado”.
  • Algunos ataques cambian de tipo (Gust pasa de normal a volador).
  • Aquí aparece el único rival que ni te conoce de toda la vida, ni fue tu amigo ni vive en tu mismo pueblo.
  • Nos enteramos de que Kanto se llama Kanto.
  • El barco que suplanta al SS Anne (el SS Aqua) zarpa con entrenadores los lunes, miércoles y sábado.
  • Surgen nuevos tipos de pokébola, pero no se pueden comprar, deben ser fabricadas con bellotas de colores (muchas de esas pokébolas desaparecieron, como la Love Ball y la Heavy Ball).
  • No hay zona safari.
  • La organización malvada sigue siendo el equipo Rockett, y buscan re-encontrar a Giovanni.
  • Empieza la locura de los pokémon shiny, siendo el más famoso el gyarados rojo, porque se puede atrapar en todas las partidas.
  • Como aún tenías que cambiar tú mismo la caja pokémon cuando se llenaba, Bill te llamaba al Poké Gear para avisarte que habías llegado al límite.
  • Aparece el pokérus.
  • En la versión cristal hay que solucionar un misterio donde están involucrados los unown. Éstos sólo eran letras, no había admiración ni interrogación.



Tener las seis versiones de pokémon se convirtió en mi meta, que tuve que abandonar pronto. Por alguna razón, la versión Silver escaseaba en todos lados. Era lo único que me faltaba para completar mi colección.
Entonces Nintendo nos jugo lo que muchos creímos era una muy mala pasada. Con el lanzamiento del ultramoderno Game Boy Advance (el solo nombre nos sorprendía) anunciaron también la salida de nuevos pokémon en nuevos juegos.
La simple visión de un pecesote azul y una… cosa roja nos molestaba. De por sí creíamos que 251 era un exceso, cuando pensamos que habían llegado cien más (creíamos que eran cien) nos molestamos mucho porque, en el fondo, sabíamos que para jugar había que conseguir una nueva consola para la cual no nos alcanzaba.
Realmente es sólo miedo al cambio, pero en algo no nos equivocábamos: esa tercera generación iba a cambiar nuestro preciado juego por completo.


Pues hasta acá esta entrega que le quiero dedicar a toda la banda que lee en Chile, porque se han puesto como primerísimo lugar de pokémoneros (después de México). En segundo lugar esos compas de Guatemala y le siguen los Argentinos (que llegaron de repente, porque antes no los veía).
También un saludo especial a Colombia que son los más nuevos lectores, pero llegaron con tubo. Qué chingón que tantos países puedan unirse por un juego. ¡Saludos, bandera!
Me preguntan por ahí mi pokémon favorito. Pues siempre les digo que habría que ver por generación, pero si he de escoger a uno, será Blastoise.
Igual les recomiendo seguir el blog “A nadie le interesa” que está acá en mis seguidores (es el del pandita).
Y ya saben, si tienen un comentario, duda o sugerencia, acá en el blog o a su correo pokemoneando@gmail.com, o añadan el Facebook de Don Pepe Zorrillo o el Twitter de @perroconde.
Ahí nos vemos.

-Conde

domingo, 1 de enero de 2012

Mi equipo en - Yellow Version

CENDO
ID - 52849

El niño me da risa. Sólo porque está en el trío de color se salva de la mayoría de las burlas. Va por ahí con su porte de chico malo, pero es el típico muchacho que se agarra de la fama de sus amigos mayores.
Cada vez que llega un retador de la primera generación, él es al primero que envían para medirlo. Es como una mala trama de ánime, el tipo pequeño y duro pero aún así relativamente fácil de vencer.
Pocas veces me quedo a ver sus peleas. La mayoría se burlan de cómo trata a sus monstruos, como si fueran peluches. Por más maduro que quiera hacerse, sigue siendo demasiado infantil.
Supongo que ese carácter también es parte de la estrategia de Azul.
Aún con el Pikachu y el Venusaur como ventaja contra el Blastoise del primero, nunca le ha derrotado más de tres. Él si es un tipo que no mide las consecuencias de lo que hace, aún le falta mucho por aprender.
Es por eso que cuando le asignaron a Moltres no sé si fue algo muy descabellado o muy inteligente. Siempre que lo saca a pelear es como ver a un niño tonto e hiperactivo con una pistola.
Una pistola con muchas balas.





#025 - Pikachu
PUKICHA



#003 - Venusaur
VUNESUAR



#019 - Pidgeot
PODGIET


#134 - Vaporeon
VOPAROEN



#057 - Primeape
PREMIEPA



#076 - Golem

GELOM

#146 - Moltres
MELTROS
(en reemplazo de Pidgeot)




viernes, 30 de diciembre de 2011

Catorce malos hábitos del entrenador pokémon: guía de estilo para el jugador actual


Pensaba que el anterior sería el último artículo del año. Pero recordé que la próxima semana vuelvo al trabajo, a escribir cosas un poco menos divertidas, así que aún dudo de qué tan seguido podré subir cosas. Pero está todo bajo control, siempre encuentro ratos para hacerme pendejo.
Pues con eso de que todos andan haciendo sus propósitos y los calzones rojos y que el año nuevo y doce madres de las cuales no vamos a cumplir ni un tercio, pues se me ocurrió entrarle a la idiosincrasia mortal y corregir algunas cosillas… bueno, a mí no, más bien corregirles a algunos.
Todo es cuestión de estilo, agregar algo de personalidad a tu propio juego. Así que he numerado los peores Hábitos de los jugadores de pokémon que convierten a algunos amigos en verdaderos cretinos y los he dividido en dos grupos: dentro y fuera de la partida. Si encuentras un saco aquí que te quede, pongo un par de recomendaciones para ser siempre un entrenador un poco más “cool”.


DENTRO DEL JUEGO


7. No nombrar los pokémon.
De los males el menor, pero aún así, te deja en un punto bastante gris. El nombre es personalidad y el juego te da la oportunidad de implantar la tuya en tus compañeros, no la desaproveches. Sencillo, si compras un perrito no lo llamas “perro” el resto de su vida.
Consejo: Usa un estilo para tu nombre y sigue la misma línea con tu equipo. Si tienes un nombre de ánime, usa el nombre de otros personajes para tu equipo. En Youtube hay un tipo con un nombre normal (Ethan o algo así) que nombró a su giratina “anal sex”… si yo lo viera salir en mi contra estaría asustado.





6. Los mismos de siempre.
Entre los jugadores de primera generación se ven los mismos pokémon en el equipo: snorlax, dragonite y lapras (mew, si se permiten legendarios). Pero esa antorcha nefasta se sigue pasando. Hay pokémon que siempre veo en los duelos por generación: en segunda siempre están tyranitar y gyarados shiny; en tercera metagross y salamence; en cuarta garchomp y spiritomb; la quinta, por ser la ‘recién’ descubierta, hay variedad aún, ojalá no se contamine. Como mínimo, hay más de cien. ¿Por qué en todos los equipos se repite alguno?
Consejo: Toma un pokémon, uno en específico y particular y llévalo en tu equipo. Ese pokémon muestra tu personalidad y le da un toque único al equipo. Satoshi Tajiri, por ejemplo, tiene predilección por Poliwhirl. Tengo una amiga que hizo lo imposible por un psyduck shiny, ya que es su favorito (y sí, lo usa en los duelos) y otro amigo más, aunque no le convence en ataque, usa a sandslas porque le encanta. Eso, para mí, le da valor a sus equipos.





5. Elegir chica si eres chico.
En serio, hombre, ¿qué estás pensando? No, no lo haces por equidad de géneros, no lo haces porque es divertido, no lo haces por estar aburrido del sprite del chico en el juego. Aunque digas que sí, es obvio que no lo haces por eso. Ni siquiera te llamo gay (para mí no es un insulto). Lo haces porque… porque… ¿por qué lo haces?
Consejo: No lo hagas, de verdad, es de muy mal gusto (por no decir perturbador). No embarres a tus pobres pokémon con tus problemas.





4. “El muchacho dragón”.
Ya quisiera ver a estos tipos liándose en primera generación, cuando había sólo tres dragones (y ahí teníamos a Lance, que siempre fue tan difícil). Desde tercera generación todo mundo se ha peleado por los equipos de dragones (ya no digamos los gym’s apócrifos). Claro que los dragones son especiales, pero si todo mundo los usa, ¿qué les quedará de especial?
Consejo: Mezcla tus dragones con algo más, o dale un toque personal. ¿Te gusta el fuego? Dragones y ataques de fuego. ¿La mejor ofensa es la defensa? Busca una estrategia dragón de máxima defensa. Todos usan dragones por los ataques. Si te vas a parecer en algo a todos, se distinto en algo muy importante.









3. Enojarse al perder.
Esta es la clase de sujetos que apagan el DS cuando van perdiendo. Como dicen en los Simpson “cuando se acierta un 51% de las veces, se falla un 49%”. Es ajedrez, es una carrera, es un volado, un albur, alguien debe perder, hombre, no pasa nada. Y si eres un perdedor crónico, no te enojes. Revisa qué te sale mal y vuélvelo a intentar. No pasa nada al perder (Blakdra, si estás leyendo esto, ¡te voy a ganar la próxima, maldito! ¡Ya verás! ¡Me vas a pagar esas ocho derrotas, bastardo!)
Consejo: Como cuando te cortan. No te muestres ni indiferente ni cretino. Sonríe resignado. Dale la mano y agradécele el buen tiempo. Es esa actitud la que hace que te vuelvan a llamar.






2. Las ligas invencibles.
Se ha hecho una sana (y muy padre) costumbre de que en los diversos foros pokémon se hacen mini-ligas pokémon, con líderes de gimnasio y todo eso. Es chingón, me hace pensar en decenas de regiones distintas. He aquí el pedo: muchas, pero muchas de esas batallas están (no hay otro modo de decirlo) arregladas. Miren nada más las reglas. Obviamente están hechas para favorecer al “líder” de gimnasio. Si el líder es tan bueno, ¿podría ganarte sin esas reglas? Usen las básicas (nivel, cuántos pokémon, sencilla, doble, triple, con o sin legendarios, y ya). Todo lo demás, ojo, son para inclinar las balanzas a su favor. Se les olvida que los líderes de gimnasio están ahí Para Ser Vencidos, una prueba difícil, no imposible. Si es tan justo, de verdad, que acepten una pelea sin sus reglas y con el mismo equipo.
Consejo: Organiza una liga muy parecida a la del juego. Incluso con jerarquías entre los mismos líderes (piensa, por ejemplo, por qué un gimnasio está antes que otro) y hagan que los jugadores disfruten pelear contra tu liga. Sino, tendrás ocho líderes de gimnasio con sólo dos retadores, porque los demás no querrán ni acercarse.





1. Hablar como ánime al jugar
Ok, eso sí es perturbador. En el ánime se oye genial porque… son caricaturas. Y no sólo pasa en pokémon… de hecho, dejaré aquí un video de un tipo jugando yu-go-oh!, es gringo, pero yo conocí varios como él y sólo quería partirles la cara (aunque eso sí, éste juega mejor que todos ellos).
Consejo: De nuevo, no lo hagas. Bastante raro se oye ya decir el nombre de un pokémon en una plática normal… pero claro, se escucha mucho mejor que si haces todos los movimientos de un personaje… no-eres-un-ánime.




FUERA DEL JUEGO


7. Intensearle.
Tener una pasión en la vida es distinto a intensearle. No es lo mismo que te apasione Led Zeppelin y conozcas la discografía, tengas sus LP y te consigas hasta el tocadiscos para ellos a que te mates por una playera o le partas la cara a quien no le gusta. Compra tus cartuchos, ve tus películas, chútate la serie hasta dos veces, pero no lo restriegues en la cara de la sociedad cada dos segudos ni, mucho menos, trates de imponerles el gusto. Piensa que pokémon es como una religión, ¿por qué crees que al catolicismo le va como le va?
Consejo: Es tu hobby, tu estilo de vida si quieres, y listo. Disfrútalo y que los demás disfruten lo que les gusta. Sin-pe-dos.






6. Humor otaku.
¡Atrás, perras! Antes de que salten en mi contra, déjenme explicar (sé que entro en zona peligrosa). No tengo otro modo de llamarlo, los otakus tienen cierto humor particular extraído de los ánimes (porque todos hacen el mismo tipo de chistes, el mismo). Respeto mucho que se calcinen los ojos viendo las series que quieran, está chido, pero de ahí a imitarlos… ¿cómo te explico que cuando gritas no te crece la cabeza? No te sale una puta gotita de sudor y cuando corres desesperado no te salen ocho piernas. Ya sé que este blog es más exclusivo de pokémon… ¡pero alguien se los tiene que decir!
Consejo: Si vas a imitar un humor, imita el cinismo de las sitcoms gringas. Es igual de básico, tal vez no sea la máxima expresión del género… pero son chistes inteligentes.





5. Un poco de cultura general.
Antes, los frikis nos destacábamos por los juegos de rol, de estrategia, los videojuegos… y por ser nerds. Mínimo, antes éramos los listillos… ¿ahora qué? Se leen dos tres cosas que salen en un manga y ya saben de samuráis, otra leída y ya saben mitología oriental… ¿y el conocimiento de occidente? Sólo vean los combatientes del Alto Mando más interesantes: Lucian (Delos) en cuarta usa pokémon psíquicos… y cuando llegas a retarlo estaba leyendo un libro y en quinta, Shauntal (Anís) está escribiendo uno.
Consejo: Si puedes hablar de pokémon mezclándolo con al menos cinco temas que no tengan nada que ver con videojuegos ni ánime, felicidades, tienes tu culturita.





4. Actitud.
Como le decía a un amigo hace poco, no debes pedir disculpas por lo que te gusta. Si bien, no hay que intensearle, tampoco hay que caer en el lado opuesto y te avergüences de lo que te gusta. Tu vida es tuya y la desperdicias como quieres, y justamente para defender este punto es que hay que cumplir mejor el anterior. Velo así, a quien le gusta la pintura, pinta. No se lleva el cuadro a todos lados ni se la pasa saltando y diciendo “¡oye, soy pintor!” (y si lo hace, aléjate, de seguro es muy malo). Si este juego nos gusta tanto, debemos tener al menos veinte cosas más con las cuales compararlo.
Consejo: Que no te importe. Un día unos amigos quisieron ver mi game boy advance, y comenzaron las burlas de por qué no gastaba mi dinero en otros juegos, unos más divertidos. Con calma tome la cerveza y dije “ultimadamadremente ¿quién los va a jugar?”





3. El orgullo pokémon.
Unos amigos jugando fútbol llanero son la neta, con sus playeras rumbo al estadio son folklóricos… gritando y tocando el tambor en el metro son molestísimos. Dos homosexuales de la mano son tiernos, peleando por sus derechos son humanos responsables… en un desfile gay, son ridículos. ¿Se entiende el punto? Traduzco: una bandera gay de foto de perfil dice que eres gay, no dice quién eres. Un pumita de foto de perfil dice que le vas a los pumas, no quién eres… ¿ahora entiendes el punto?
Consejo: Tus hobbies son tu carta de presentación, no tu mejor cara. Debes decir “soy fulano y me gusta pokémon” y no “soy un jugador llamado fulano”. ¿Es tan necesario presumir tu pokémon favorito? Y si es necesario, ¿por qué no lo photoshopeas y que salga a tu lado? O al menos haz el dibujo tú mismo, eso de tomar la primer ilustración de Google imágenes… esfuérzate un poquito.





2. Cosplay pokémon.
Hemos visto muchísimos y lamentables ejemplos de cosplay. Seré claro en este: si no eres una mujer guapa (o un bebé tierno) el cosplay de pokémon no es para ti.
Consejo: Ahora que, si insistes, más que cosplay, disfrázate. Búscate algunas pokébolas, una gorra de la liga, algo que te haga parecer un entrenador verdadero y llévate la consola portátil. Pero por favor, a menos que seas un genio del disfraz (pero un puto genio) no seas un pikachu gigante.






1. Hasta en la sopa.
Pokémon… pokémon everywhere… Posters, muñecos, juegos, series, películas, tu foto de perfil, tu ropa, todo lo tienes inundado de pokémon… eso es enfermizo. De verdad. Lo pondré así, si conocieras a alguien que le encanta, no sé, James Bond, y entras a su cuarto y ves posters, cobijas, cortinas, muñecos, discos, películas y todo, todo, todo… todo el tiempo hablara de lo mismo, ¿no estarías un poco sacado de pedo? Yep, lo mismo con pokémon. Y te lo está diciendo alguien que tiene un blog entero dedicado a ello… justamente porque aquí se sabe que hablaré de eso, porque aquí es para eso, mi vida para todo lo demás.
Consejo: No te estoy diciendo el típico “sal un poco más” (quedarse en casa es placer de dioses), pero expande tu mundo: lee un buen libro, mira algunas películas clásicas, lee artículos científicos en internet, ve a un concierto o escucha una orquesta en youtube… hay tanto que hacer, ¿por qué no mezclar ese maravilloso mundo virtual con este realmente espléndido mundo real?
Si ven que el jugador de pokémon no es el típico muchacho friki que sólo habla en términos de videojuegos, sino alguien como cualquier otro que disfruta de todo lo bueno de la vida MÁS pokémon, nos harás un favor a todos.

Y si nada resulte, recuerden La Regla De Oro:

SÉ TÚ MISMO. ¡Pero tú mismo, cabrón! No una mezcla de todos los ánimes o series que vez, ni los videojuegos que frecuentas, ni las páginas que te dan risa, ni los amigos que te influyen. Se tú mismo y sábete que eso implica ser una gran mescolanza de todas las anteriores, una gran mezcla no una imitación. Y ser tú mismo lleva un buen rato… ¿por dónde empezar? Muy sencillo, por donde empiezan todos los juegos de pokémon: “primero, ¿cuál es tu nombre?”



Ya pa’ terminar, les aviso con toda la alegría de mi corazón las estadísticas con que cerramos el año después del post anterior: las visitas llegaron hasta 1575 (yei), subimos de cinco a trece seguidores, unos cuates me agregaron al face y con otros hablo por tuits. Todo esto a menos de un mes de abrir el blog. Muy chido, banda, vamos bien. Hagamos de este blog un proyecto por y para todos.
Dudas y sugerencias al Facebook de Don Pepe Zorrillo, al Twitter de @perroconde o al mail del blog, pokemoneando@gmail.com, se dan asesorías del juego y de más cosas y así.
Que cenen muy rico y reciban chingón el año. Los convido a que a media cena, mientras se comen las uvas, tengan las consolas encendidas, para que sus pokémon reciban el año (namás, para hacerle a la mamada, ¿no?)
Suerte. Feliz inicio de 2012.

-Conde